¿Quién paga un impuesto? Obligación legal, carga económica y elasticidad
Quien ingresa un impuesto no siempre soporta toda la carga. Vea cómo las elasticidades reparten el coste y qué revelan los estudios sobre nóminas e IVA.
En esta guíaLa obligación legal y la carga económica son preguntas distintas
Resumen breve
La parte obligada por ley a ingresar un impuesto al Estado no tiene por qué soportar todo su coste económico. En un modelo competitivo de oferta y demanda, la parte menos sensible a los precios suele asumir una mayor proporción de un impuesto por unidad, pero el resultado real depende del mercado, del plazo y del diseño tributario.
La obligación legal y la carga económica son preguntas distintas
La norma tributaria indica quién responde legalmente del pago o quién debe cobrar y remitir el impuesto. Los economistas llaman a esto incidencia legal o estatutaria. Un comercio puede declarar el impuesto sobre las ventas, una empresa ingresar cotizaciones sobre la nómina o un importador adeudar un arancel. Esto indica quién gestiona el pago conforme a la norma, pero no revela por sí solo de quién disminuyen el poder adquisitivo, los ingresos o las opciones después de que personas y empresas se ajustan.
La incidencia económica pregunta quién queda en peor situación tras los cambios en precios, salarios, beneficios, empleo y otras decisiones. Un vendedor que ingresa un impuesto sobre las ventas puede subir el precio al cliente. Un comprador al que legalmente se le cobra un impuesto puede negociar un precio antes de impuestos más bajo. Un impuesto sobre la nómina a cargo del empleador puede influir en salarios, contrataciones, precios de productos o rentabilidad de los propietarios. El ajuste puede repartirse, así que decir «lo paga la empresa» o «lo paga el cliente» no basta para determinar la incidencia.
Conviene separar tres preguntas: quién es responsable ante la ley, quién cobra o remite el dinero y quién soporta el cambio económico real tras los ajustes. Puede ser la misma parte, pero no necesariamente. En el modelo sencillo de mercado, se compara el precio que pagan los compradores con el importe neto que reciben los vendedores después del impuesto. En políticas más amplias también pueden verse afectados trabajadores, propietarios del capital, compradores de productos relacionados y quienes entran o salen del mercado.
La recaudación tributaria es una transferencia al Estado, no lo mismo que la carga económica. El análisis de la carga también considera los cambios en el excedente de compradores y vendedores y en su comportamiento. Los servicios públicos financiados con esa recaudación también pueden influir en el bienestar, pero ese beneficio forma parte de un análisis distributivo más amplio y se distingue de la incidencia del impuesto.
Cómo un impuesto por unidad crea una cuña
En un mercado competitivo, los compradores consideran el precio que pagan y los vendedores el precio neto que les queda después de costes e impuestos. Un impuesto de t por unidad crea una diferencia: el precio al comprador equivale al precio neto del vendedor más t. La ley puede asignar el ingreso del impuesto a cualquiera de las partes, pero el resultado de mercado debe incorporar esa cuña en ambos casos. {source:openStaxElasticityTaxIncidence}
Al introducirse el impuesto, normalmente sube el precio al comprador, baja el precio neto del vendedor y se intercambian menos unidades. La diferencia entre ambos precios es el impuesto por cada unidad que aún se vende. El reparto depende de cuánto pueden cambiar sus decisiones compradores y vendedores ante una variación del precio.
Para un impuesto pequeño cerca del equilibrio competitivo, puede usarse esta aproximación local:
- Proporción del comprador ≈ elasticidad de la oferta ÷ (elasticidad de la oferta + valor absoluto de la elasticidad de la demanda).
- Proporción del vendedor ≈ valor absoluto de la elasticidad de la demanda ÷ (elasticidad de la oferta + valor absoluto de la elasticidad de la demanda).
La elasticidad mide el cambio porcentual de la cantidad ante una variación porcentual del precio. Son aproximaciones locales, no reglas aplicables a cualquier impuesto. Suponen competencia, un cambio pequeño, un producto y plazo definidos y que no cambien a la vez de forma importante la calidad, el poder de mercado o la política. La intuición es que quien tiene menos alternativas prácticas dispone de menos margen para evitar el impuesto. {source:openStaxElasticityTaxIncidence}
Ejemplo: ¿quién soporta un impuesto de 20 dólares?
Supongamos que la demanda inversa de los compradores es Pᶜ = 100 − Q y que la oferta inversa de los vendedores antes del impuesto es Pᵖ = 20 + Q. Pᶜ es el precio que paga el comprador, Pᵖ el precio neto que recibe el vendedor y Q las unidades intercambiadas. Estas ecuaciones inventadas en dólares sirven para hacer transparente el cálculo; no describen un producto ni un país concretos.
| Resultado del mercado | Cantidad | Precio al comprador | Precio neto del vendedor |
|---|---|---|---|
| Antes del impuesto | 40 | 60 $ | 60 $ |
| Después de un impuesto de 20 $ por unidad | 30 | 70 $ | 50 $ |
Antes del impuesto, igualamos 100 − Q a 20 + Q. Así obtenemos Q = 40 y un precio de 60 $. Con el impuesto, lo que los compradores están dispuestos a pagar debe cubrir el precio neto del vendedor más 20 $: 100 − Q = 20 + Q + 20. La nueva cantidad es 30. Los compradores pagan 70 $ y los vendedores reciben 50 $ netos. En este ejemplo, la cuña de 20 $ se reparte por igual: el precio al comprador sube 10 $ y el neto del vendedor baja 10 $.
La recaudación es 20 $ × 30 = 600 $. Ese importe se transfiere al presupuesto público y no constituye por sí mismo la pérdida irrecuperable. Sin embargo, la cantidad baja en 10 unidades y dejan de realizarse intercambios que habrían beneficiado tanto a compradores como a vendedores. Con las curvas lineales del ejemplo, el excedente perdido es un triángulo de área 1/2 × 20 $ × 10 = 100 $. Así se distingue el reparto del pago tributario del coste de eficiencia asociado a una menor cantidad intercambiada.
El reparto igual proviene de estas pendientes concretas, no es una predicción general. Si la demanda responde mucho menos que la oferta, los compradores tienden a asumir una proporción mayor mediante un precio más alto. Si la oferta es menos elástica, los vendedores tienden a absorber más con un precio neto menor. En cualquiera de los casos, el vendedor podría ser quien ingresa legalmente el impuesto.
Por qué la elasticidad relativa determina el reparto
Si los compradores tienen pocos sustitutos durante el periodo estudiado, la demanda es relativamente inelástica: una subida del precio reduce comparativamente poco la cantidad. Los vendedores pueden entonces trasladar más impuesto al precio de compra antes de perder muchas ventas. Un bien de primera necesidad con pocos sustitutos a corto plazo podría acercarse a este caso, pero llamarlo «esencial» no demuestra su elasticidad; importan las alternativas y el plazo disponible.
La producción también puede ser difícil de ajustar. Los equipos especializados, el suelo escaso, la capacidad fija o los largos plazos de construcción pueden hacer que la oferta sea inelástica. A los vendedores les resulta más difícil destinar sus recursos a otro uso y pueden absorber más mediante menores rendimientos netos. Con el tiempo, las empresas pueden entrar o salir del mercado, los trabajadores cambiar de empleo, los consumidores sustituir productos y las fábricas modificar sus métodos. Esas respuestas pueden alterar ambas elasticidades y el reparto.
«Inelástica» no significa que no haya respuesta. En el intervalo medido, la cantidad cambia en un porcentaje menor que el precio. Si la elasticidad de la demanda es −0,5 y la de la oferta es 1,5, la fórmula local implica que los compradores soportarían cerca del 75 % de un pequeño impuesto por unidad y los vendedores el 25 %. Si se invierten las elasticidades, también se invierten las proporciones aproximadas. Es una ilustración de la fórmula, no una estimación de un mercado real.
La elasticidad depende de cómo se delimite el mercado y del horizonte temporal. Esta semana quizá haya pocas alternativas, pero más el año próximo; un trabajador puede estar limitado a una localidad hoy y mudarse o formarse más adelante; una empresa puede no tener capacidad libre ahora y enfrentarse a nuevos competidores después. Toda afirmación sobre incidencia debería especificar a qué personas, productos, lugares y fechas se refieren las elasticidades. {source:openStaxElasticityTaxIncidence}
Qué deja fuera el modelo competitivo
El modelo básico muestra por qué el nombre que aparece en un formulario tributario no determina la carga final, pero los mercados reales pueden apartarse de sus supuestos. Si compiten pocas empresas, los precios pueden depender de decisiones estratégicas y márgenes. El poder de negociación, los precios regulados, los contratos de largo plazo, la competencia de importaciones o los límites de capacidad pueden cambiar los ajustes. Un impuesto también puede afectar a la calidad, la inversión, las horas, las contrataciones o la entrada al mercado, no solo al precio publicado.
El diseño y la base del impuesto también importan. Un impuesto unitario crea una cuña fija por unidad; un impuesto porcentual varía con el precio de la transacción. Un gravamen sobre todos los ingresos puede diferir de otro aplicable solo por encima de un umbral. Las exenciones, los créditos, las deducciones, el momento del cobro y el uso de la recaudación pueden cambiar la conducta y la distribución. Un análisis de incidencia compara un impuesto definido con un escenario contrafactual; no siempre supone que «todo lo demás permanece igual».
El tiempo también cuenta. Los precios, salarios y contratos no se actualizan todos a la vez. Las empresas podrían absorber inicialmente el impuesto y ajustar precios más tarde, o estos podrían cambiar antes de la fecha de entrada en vigor. En el mercado laboral, los salarios y la contratación pueden responder en momentos distintos. La incidencia a largo plazo no se asigna automáticamente en una proporción fija a consumidores, trabajadores o propietarios; depende de cómo se ajuste el mercado y el resto de la economía.
La Oficina Presupuestaria del Congreso de EE. UU. (CBO) señala que el traslado de un impuesto indirecto a los consumidores depende de las condiciones del sector, como el número de empresas, las posibilidades de entrada y la sensibilidad relativa de la oferta y la demanda. También explica que los impuestos indirectos pueden reducir los ingresos disponibles para salarios y beneficios, alterando la recaudación de impuestos sobre la renta y las nóminas, tanto si la carga original recae en consumidores como en productores. Ese efecto presupuestario no es la proporción de la incidencia económica original. {source:cboIndirectTaxIncidence2022}
Qué muestran y qué no muestran los estudios sobre nóminas
Un impuesto sobre la nómina puede repartirse legalmente entre empresa y trabajador, mientras sus efectos económicos aparecen en el salario neto, los costes laborales, las contrataciones, las horas, los precios o el rendimiento de los propietarios. Un modelo puede prever cierto ajuste de la remuneración con el tiempo, pero eso no demuestra que toda subida concreta se traslade íntegramente a los salarios.
Un documento de trabajo de la CBO de 2021 destaca que las pruebas empíricas de EE. UU. son limitadas y, por lo general, no se aplican directamente a cambios en los impuestos federales sobre la nómina. En su modelo de equilibrio parcial a corto plazo, basado en datos tributarios y estimaciones de elasticidad, calcula que los empleados soportarían el 58 % de la carga adicional de una subida a corto plazo del tipo aplicable a todos los ingresos. La estimación cambia según el diseño: en su modelo a corto plazo, los empleados asumirían el 23 % de una subida del recargo de Medicare y el 62 % de un incremento del impuesto OASDI. El estudio estima una proporción mayor para los empleados cuando los cambios amplían la base salarial imponible mediante umbrales o elevan la parte de la remuneración sujeta al impuesto. Son resultados de modelos para cambios concretos en EE. UU., no proporciones observadas universales. A largo plazo, la incidencia depende de los efectos macroeconómicos y del uso de la recaudación. El estudio analiza por separado los efectos de equilibrio general a más largo plazo; estos porcentajes son estimaciones de equilibrio parcial a corto plazo, no predicciones de equilibrio general a largo plazo. {source:cboPayrollTaxIncidence2021}
Un documento de trabajo de la Oficina del Censo de EE. UU. de 2024 analiza aumentos estatales del seguro de desempleo que afectaron de forma inesperada a empresas con mayor exposición. Con datos enlazados de empleadores, empleados y episodios laborales, encuentra un menor crecimiento del empleo impulsado por menos contrataciones y poca evidencia de traslado a los salarios en ese contexto. Los efectos negativos sobre el empleo son mayores para trabajadores jóvenes y empresas con un único establecimiento. Esto muestra otro posible canal de ajuste además del salario; no demuestra que todos los impuestos sobre la nómina tengan el mismo efecto ni que los salarios no puedan ajustarse más tarde. La variación tributaria, las empresas, los trabajadores y el periodo observado son específicos del estudio. Es un documento de trabajo del Center for Economic Studies de la Oficina del Censo. El propio aviso indica que las conclusiones son de la autora, no representan necesariamente a la Oficina y no implican su respaldo. {source:censusPayrollTaxIncidenceUi2024}
Leídos en conjunto, los estudios muestran que importan el cambio tributario y el resultado medido. La CBO presenta escenarios modelizados para determinados cambios federales; el estudio censal examina impuestos estatales de desempleo que varían por empresa y a lo largo del tiempo, y encuentra efectos en las contrataciones con escaso traslado salarial en su muestra. Ninguno respalda «siempre paga la empresa» ni «siempre paga el trabajador». Compruebe si una afirmación mide salarios, empleo, horas, precios, beneficios o bienestar, y durante cuánto tiempo. Para distinguir la distribución del ingreso entre trabajo y otros factores, consulte ¿Qué es la participación del trabajo en el ingreso? Fórmula y medición.
El traslado del IVA varía según la reforma y el lugar
Las empresas suelen ingresar el impuesto sobre el valor añadido (IVA) en distintas fases de producción, pero la carga económica puede repartirse entre consumidores, productores y trabajadores. El traslado a los precios al consumidor es una parte observable de la incidencia: mide cuánto cambian los precios en relación con el tipo impositivo, pero no capta por completo los efectos en salarios, beneficios, cantidades o bienestar de los hogares.
Un documento de trabajo del FMI estudia 1.231 cambios del IVA en 67 categorías de consumo de países de la eurozona entre 1999 y 2013. En las estimaciones agrupadas, el traslado total de distintos tipos de reforma se sitúa entre aproximadamente el 29 % y el 32 %. Ese promedio oculta diferencias: los cambios del tipo general muestran ajustes anticipados y posteriores; la estimación puntual a largo plazo supera el traslado completo, pero estadísticamente no se distingue del 100 %. Para los tipos reducidos, el traslado estimado a largo plazo ronda el 30 %; la reclasificación entre tipos tiene una respuesta media de precios pequeña. Los resultados dependen de la muestra, las definiciones y el método. Los autores advierten que las reformas de productos concretos no permiten predecir una modificación amplia del tipo general. El estudio mide el traslado a los precios al consumidor: el 29–32 % procede de dos especificaciones agrupadas con controles; la especificación agrupada sin controles estimó el 40 %. {source:imfVatPassThrough2015}
Un estudio del FMI sobre México compara dos reformas distintas del IVA, ambas de cinco puntos porcentuales: en marzo de 1995, el tipo general subió del 10 % al 15 % fuera de las ciudades fronterizas; en enero de 2014, el tipo de las ciudades fronterizas pasó del 11 % al 16 %, sin cambiar el tipo general. Para 1995, los autores estiman que cada punto porcentual de aumento del tipo se asoció con unos 0,4 puntos porcentuales más en los precios, es decir, cerca de un 40 % de traslado. En el episodio fronterizo de 2014, la respuesta total estimada de los precios fue de unos 0,14 puntos porcentuales para esa reforma; no es una estimación por cada punto de subida. En los bienes gravados, el traslado estimado fue de alrededor del 50 % en 1995 y menos de la mitad en 2014. Como el traslado fue incompleto, el estudio concluye que productores y consumidores compartieron la carga. Son estimaciones de episodios concretos y no predicen una futura reforma del IVA en otro lugar. {source:imfVatMexicoPriceWelfare2018}
Los precios pueden ajustarse antes de la entrada en vigor, durante el mes de aplicación o en los meses siguientes. El estudio de la eurozona encuentra diferencias temporales entre tipos generales, reducidos y reclasificaciones. La competencia, la amplitud de la base, los sustitutos, los bienes duraderos y no duraderos, la inflación y la frecuencia con la que se cambian los precios pueden influir. Los precios al consumidor tampoco reflejan toda la distribución: cada hogar compra una cesta distinta y las empresas pueden modificar salarios, márgenes o producción. Una afirmación de que el IVA «se traslada a los consumidores» debería indicar país, grupo de productos, reforma, periodo y método. Para comparar qué precios incluye cada medida, consulta CPI, PCE y deflactor del PIB: ¿en qué se diferencian?.
Cómo evaluar una afirmación sobre quién paga
Primero identifique qué mide el informe. La obligación legal y el ingreso del impuesto describen la norma y el proceso de recaudación. El cambio de precios en una tienda aporta evidencia sobre el traslado al consumidor. Los cambios en salarios, contrataciones o beneficios reflejan otros canales. Un análisis distributivo puede combinar varios resultados y supuestos. Son conceptos relacionados, pero no intercambiables.
Compruebe el contrafactual y el horizonte. ¿La comparación es con la ausencia del impuesto, con un tipo anterior, con una base indexada o con otra trayectoria de política? ¿«Corto plazo» significa el primer mes o año, o un periodo del modelo en que empresas y trabajadores aún no pueden ajustarse? ¿Las estimaciones de largo plazo incluyen entrada, migración, inversión y uso de la recaudación? Una estimación de precios a corto plazo no es una proporción permanente de incidencia.
El ajuste de ingresos por impuestos sobre la renta y la nómina de la CBO ilustra por qué la contabilidad presupuestaria debe separarse de la incidencia. La CBO indica que en los últimos años el ajuste solía oscilar entre el 21 % y el 25 % de los ingresos estimados por impuestos indirectos, porque al reducirse la renta disponible para trabajadores y empresas también pueden bajar otros ingresos tributarios. Aplica ese ajuste tanto si consumidores como productores soportan finalmente el impuesto indirecto original. El 21–25 % es un ajuste de ingresos presupuestarios, no la proporción del impuesto que soportan consumidores o empleados. El rango del 21–25 % se limita a las estimaciones de impuestos indirectos cubiertas a las que la CBO aplica este ajuste. {source:cboIndirectTaxIncidence2022}
Una síntesis cuidadosa indica qué grupo soportaría una proporción estimada, por qué canal medido, en qué estudio o modelo y durante qué periodo. No convierta un resultado condicionado en «este grupo paga el impuesto» sin nombrar las pruebas y el mecanismo. La respuesta depende del diseño legal, el mercado afectado, la capacidad de ajuste de cada parte y el horizonte analizado. Para otra forma en que impuestos y gasto afectan la demanda agregada, consulte Multiplicador fiscal: gasto público, impuestos y PIB. La respuesta de las reglas tributarias y prestaciones existentes ante una recesión se explica en ¿Qué son los estabilizadores automáticos? Impuestos, prestaciones y recesiones.
Preguntas frecuentes
Q1Si una empresa ingresa el impuesto al Estado, ¿soporta toda la carga?
No necesariamente. Puede trasladar parte del coste mediante precios, salarios, contrataciones o rendimientos de los propietarios. El reparto final depende de las condiciones del mercado y de los ajustes a lo largo del tiempo. El responsable legal del ingreso no determina por sí solo toda la incidencia económica.
Q2¿La parte menos elástica soporta siempre todo el impuesto?
No. En el modelo básico, la menor elasticidad relativa predice una proporción mayor, no necesariamente toda la carga. Ambas partes pueden ajustarse, y el poder de mercado, los contratos, la entrada, el diseño tributario y el plazo cambian el resultado.
Q3¿Los impuestos sobre la nómina siempre salen del salario de los trabajadores y cada subida del IVA aumenta los precios por el tipo completo?
No. Los resultados sobre nóminas varían según el impuesto, la medida y el contexto; también puede haber efectos sobre el empleo. El traslado del IVA cambia con la reforma, el producto, el lugar y el momento. Ninguno tiene un único porcentaje universal.
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